Muchas de las personas que llegan a mí empiezan diciendo algo parecido a esto...

PERSONAS

"No sé qué me está pasando."

"¿Por qué siempre acabo tropezando con la misma piedra?"

"No quiero seguir sintiéndome así."

"Estoy haciendo terapia, pero siento que todavía hay algo que no termina de moverse."

"Siento que hay algo importante que no estoy viendo."

Cuando llevamos mucho tiempo sintiéndonos así, solemos hacer lo que está en nuestra mano.

Pensar.

Buscar respuestas.

Hablar con personas de confianza.

Ir a terapia.

Leer.

Intentar entender.

Y, a veces, aun haciendo todo eso, sentimos que seguimos sin ver la luz al final del túnel.

Cuando llevamos mucho tiempo dentro de una situación, es muy difícil verla con claridad.

No porque nos falten ganas, interés o capacidad.

Sino porque, cuando estamos demasiado cerca de algo, perdemos perspectiva.

Cuando recuperamos perspectiva, empiezan a aparecer posibilidades que antes era muy difícil ver.

A veces cambia una conversación.

O una decisión.

O la manera de entender lo que te está pasando.

Y, con eso, empiezan a aparecer más opciones.

Eso es, precisamente, lo que hacemos cuando trabajamos juntos.

No estoy aquí para decirte lo que tienes que hacer.

Ni para darte respuestas rápidas.

Ni para interpretar tu vida.

Estoy aquí para hacerte preguntas, ayudarte a ordenar las piezas y recuperar la perspectiva para que puedas comprender qué está pasando y volver a sentir que hay más opciones de las que ahora mismo puedes ver.

No sé si una conversación conmigo es lo que necesitas.

Lo que sí puedo decirte es qué puedes esperar si decidimos trabajar juntos.

Un espacio para reflexionar con calma.

Preguntas que quizá todavía nadie te ha hecho.

Dejar de hablar de lo que ya sabes y empezar a poner el foco en lo que todavía no estás viendo.

Ordenar las piezas para que puedas decidir con más claridad.

Y propuestas para que, entre una sesión y otra, puedas observar, experimentar y poner en práctica aquello que tenga sentido para ti.

Cada proceso es diferente.

A lo largo del proceso puedo integrar herramientas como el coaching sistémico, el Diseño Humano o las regresiones, siempre que tengan sentido para la persona y el momento que está viviendo.

Nunca son el objetivo del proceso, sino un recurso más al servicio de la comprensión.

Si has llegado hasta aquí, quizá haya algo que ya sabes.

Que seguir dándole vueltas tú sola o tú solo ya no es la única opción.

Regalarte un espacio para comprender qué te está pasando no siempre es una decisión fácil.

Pero sí puede ser una de las decisiones más importantes que tomes por ti.

Podemos hacerlo online o encontrarnos presencialmente en Girona o en Malgrat de Mar (Barcelona), en sesiones individuales. Y, si prefieres contar con un recorrido más estructurado, también existe Sí Quiero.

Lo importante no es el formato, sino encontrar la manera de acompañarte que mejor encaje contigo.

El siguiente paso es una primera conversación.

Es gratuita y sin compromiso.

Hablaremos de qué está pasando, de lo que necesitas en este momento y de cómo trabajo.

Será un espacio para conocernos y valorar, por ambas partes, si tiene sentido que trabajemos juntos.

Si sentimos que sí, agendaremos la primera sesión.

¿Buscas acompañamiento para un adolescente?

La adolescencia puede ser una etapa tan intensa como confusa, tanto para quien la vive como para quienes le acompañan.

También trabajo con adolescentes que necesitan un espacio para comprender mejor lo que les está pasando y encontrar nuevas formas de afrontar lo que están viviendo.

Si crees que puedo ayudar, hablamos.