CONÓCEME

Quizás prefieras ir al grano o quizás prefieras conocer un poco más de mi.

Como digo muchas veces en sesión...

¡siempre hay elección!

SOBRE MÍ

Versión mini

¡Hola! Soy Inès Garrido.

Probablemente sea esa persona que te gustaría que te acompañara en los momentos que necesitas que te escuchen, te den un empujón o una sacudida, o simplemente que estén a tu lado.

Desde la adolescencia sentía un impulso por acompañar y entender a las personas. Sin darme cuenta, fui aprendiendo a escuchar, a hacer preguntas, a intentar comprender qué estaba pasando realmente cuando algo no terminaba de encajar. Con el tiempo entendí que esa forma de estar con las personas podía convertirse en mi profesión. El coaching llegó para poner método y estructura a algo que llevaba haciendo de forma bastante natural. Hoy sigo ampliando esa mirada estudiando Psicología.

Una de mis mayores piedras en el camino ha sido la infertilidad. Realmente me ha transformado. Ha habido frustración, dudas, paciencia, vulnerabilidad y mucho aprendizaje. No fue un camino que eligiera recorrer, pero sí uno que cambió profundamente mi forma de mirar la vida y de acompañar a otras personas.

Siempre me he considerado una guerrera con una tendencia retadora. Me gusta cuestionar las cosas, investigarlas hasta comprenderlas, hacer puzles, salir de mi zona de confort y probar caminos que a veces dan vértigo. Muchas de las experiencias que he vivido nacieron precisamente de ahí y, aunque no siempre fueron fáciles, hoy forman parte de la mochila con la que acompaño a otras personas.

Versión larga

Actualmente, disfruto y me llena ofrecer mis dones, mis talentos y estar al servicio alineada con mi propósito.

¡Hola! soy Inès Garrido.

Desde que tengo uso de razón he sentido un impulso muy natural por escuchar las historias de las personas que tenía alrededor e intentar comprender qué les estaba pasando. Podríamos decir que en el colegio era esa amiga con la que los demás se sentían como en casa para contarle sus cosas.

Siempre me ha costado aceptar un "porque sí". Necesito entender las cosas, darles vueltas y encontrarles sentido. Con el tiempo me di cuenta de que esa manera de mirar el mundo también estaba muy presente cuando acompañaba a otras personas.

Por eso empecé la carrera de Psicología. Tenía clarísimo que quería dedicarme a comprender el comportamiento humano, pero la desmotivación que me generó la universidad en aquel momento —principalmente encontrarme con profesores sin vocación— hizo que decidiera dejar ese camino para más adelante. Supongo que simplemente no era el momento.

Durante los años siguientes me formé como Adiestradora y Psicóloga Canina. Sí... adoro a los perros. Son mi debilidad. Trabajé durante varios años acompañando a perros y a sus familias, una profesión que disfruté muchísimo y que, aunque pueda parecer muy diferente a lo que hago hoy, me enseñó mucho sobre vínculos, comunicación, emociones y liderazgo.

Por suerte, en 2018 retomé la carrera de Psicología, esta vez a distancia. Hoy sigo estudiándola porque siento que todavía tengo muchísimo que aprender. Me apasiona seguir ampliando mi mirada y comprender un poco mejor cómo funcionamos las personas.

¿Qué me ha convertido en la profesional que soy hoy?

Si tuviera que elegir un momento que cambió profundamente mi forma de mirar la vida, probablemente hablaría de la infertilidad.

Durante años conviví con la incertidumbre, la frustración, las dudas, la vulnerabilidad y la sensación de que, por mucho que hiciera, había cosas que escapaban completamente de mi control.

No fue un camino que eligiera recorrer, pero sí uno que me transformó profundamente.

Me enseñó paciencia, aceptación y, sobre todo, a acompañar desde un lugar muy distinto. Desde entonces entiendo mucho mejor lo que significa atravesar procesos largos, sentir que las respuestas no llegan o necesitar que alguien simplemente permanezca a tu lado sin intentar solucionarlo todo.

Después llegó la pandemia y, con ella, una crisis existencial importante. No sabía qué me pasaba, ni sabía como expresarlo, pero algo me pasaba.

La Psicología seguía siendo un objetivo a largo plazo, la maternidad no llegaba y empecé a hacerme preguntas que probablemente muchas personas se han hecho alguna vez.

¿Para qué he venido a este mundo? ¿Cuál es realmente mi propósito?

Esa crisis terminó convirtiéndose en una oportunidad.

Fue entonces cuando descubrí el coaching. Y lo curioso es que sentí que, de alguna manera, llevaba muchos años haciéndolo sin ponerle nombre. El coaching no cambió mi manera de estar con las personas; me dio un método, una estructura y muchas más herramientas para acompañarlas con mayor profundidad.

Después llegaron las formaciones en Coaching Transpersonal, Coaching Ejecutivo y Coaching de Equipos en Inner Key, una escuela acreditada por la ICF que me permitió seguir creciendo tanto a nivel profesional como personal.

Y, casi sin buscarlo, también apareció la espiritualidad.

Durante mucho tiempo fui una persona muy racional y bastante escéptica. Hasta que conocí a alguien que me hizo mirar ese mundo desde un lugar completamente diferente. No intentó convencerme de nada. Simplemente despertó mi curiosidad. Y decidí abrir una puerta que nunca había imaginado abrir.

Algo parecido me ocurrió con el Diseño Humano.

Durante años aparecía una y otra vez en mi camino. Yo seguía dejándolo pasar, hasta que un día decidí darle una oportunidad. Lo viví como una herramienta más para comprender a las personas, empezando por comprenderme a mí misma. No sustituyó nada de lo que ya hacía; simplemente amplió mi forma de mirar y añadió nuevas perspectivas a mi manera de acompañar.

Cuando miro hacia atrás me doy cuenta de que, aunque mi recorrido pueda parecer poco lineal, siempre ha habido un mismo hilo conductor.

La necesidad de comprender.

Comprender a las personas.

Comprenderme a mí.

Comprender por qué hacemos lo que hacemos y qué hay detrás de aquello que, muchas veces, parece no tener sentido.

Y quizá sea esa búsqueda constante la que ha acabado dando forma a mi forma de acompañar.

Hasta aquí has conocido mi historia.
A partir de aquí, ya no soy yo quien habla.

NO TE FÍES SOLO DE MÍ

"Inés es retadora , acompaña a la profundidad para encontrar la mejor respuesta para ti, y ayuda a elevar la consciencia desde un acompañamiento amoroso. Impulsa a la acción buscando el mejor reto y consigue que te impulses. Aporta todo su conocimiento, experiencia e intuición para tu crecimiento. MAGNIFICA.— Carmen R.

"Con Inés encontré una persona que no me daba las respuestas sino que me proporcionó las herramientas para darme cuenta y reflexionar sobre lo que necesitaba sanar. Le agradezco mucho que adaptara cada sesión a mi estado de ánimo, la delicadeza del tema a tratar y la situación personal que tenia. Inés me ha metido caña, y con ello me he conocido más y he ganado seguridad y fuerza para seguir.— Marta M.

"La palabra que utilizaría para describir el proceso que he vivido y para describir a Inés es: BRUTAL. Inés tiene una capacidad e inteligencia para describir e identificar los miedos y barreras que es digno de admirar. Te sientes como en casa en sus sesiones y a la vez te reta para salir de tu zona de confort y generar inquietud para llegar a un lugar diferente del que estas. En sus sesiones no te sientes juzgada en ningún momento, es muy cercana pero no necesita demostrarlo con el contacto físico. Es muy empática y para alguien como yo que soy una persona que se sale de la norma, sea por mi contexto cultural o étnico, nunca hubiera imaginado que alguien que no se parece nada a mi me pudiera ayudar tanto en mi autoconocimiento. Con Inés he podido ser yo misma en todas mis "yos" sin miedo. Sabe explicar las cosas de una manera que nunca había tenido el placer de experimentar y escucha a un nivel que nunca hubiera imaginado posible. Para mi es un placer haberte conocido.— Fatumata T.

"Inès es muy intuitiva y atinada, te escucha y acompaña siempre con entera empatía y también sabe cuándo es momento para retar.— Alma S.

¿Quieres que nos conozcamos un poco más?

Reserva una sesión de valoración e información online de 30min GRATIS